
Esto es el temporal del siglo, menudo viento, vaya forma de llover ¡¡¡¡ menos mal que estoy resguardadita, y de casa al trabajo no hay mucho camino. En buena hora me compré otro par de botas de agua. Lo de las anteriores fue de guasa. Después de estar buscando por mil sitios, encontré unas que me valían, me gustaban, me quedaban bien... hasta ahí todo perfecto. Pero como en mi vida siempre se tuerce algo... esta vez no iba a ser para menos. Cuando me las compré, a pesar de ser pleno invierno, no llovía mucho que digamos, pero me las puse igualmente un par de días. Pero literal, porque un día al quitarmelas, vi la pedazo de raja que se había hecho por detrás. Me hizo una gracia... porque precisamente no eran baratas. No soy de marcas, pero eran las únicas que tenían mi número y tal. Total que 50 euros a la basura, sin darles el uso ( ni se mojaron casi ) luego vinieron días de lluvias torrenciales, y la niña sin botas... fue fantastico. Así que en rebajas me he comprado otras, por 15 euros. Es lo que tiene usar un número raro de pie, que a veces encuentras gangas, porque estas son buenas... incluso mejores que las otras. Y además me están dando un servicio que no veas. Menudo exito ¡¡
Hoy he vuelto al trabajo, con risas, gritos y golpes. Suena raro, pero es así. Me espera una tarde relajada, aunque con ganas de que llegue ya mañana, aún sabiendo que no será tan alegre el día. No estoy segura, me faltan confirmaciones. Lo que si se, es que este sabado ire de compras, y espero comprar, que ya vale tanto mirar y probarme cosas. Siempre vuelvo con bolsas, pero con cosas para los demás.
Hoy me he dado cuenta de la gran enganchada que tengo a los Sims. Y pensar que antes no me gustaban. Ya me enganché al de perdidos, y ahora estoy con el de los sims en la ciudad. Entre ese y las mejoras de cerebro, vocabulario e idiomas, me voy a volver una listilla. Cegata de tanto jugar, pero listilla. Lo malo es que estoy enganchando a todo el mundo a mi alrededor. Alabada sea la Nintendo ¡¡
Estos días de fiesta, en semana santa, queríamos haber ido a un pueblito cercano a dar un homenaje a aquel que se fue de nuestras vidas, hace ya un mes. Pero ha hecho tan mal tiempo, que lo hemos tenido que postponer, y eso que él solía ir allí, con viento, marea, sol... pero un homenaje luce más sin temporal.
Nunca imaginé la cantidad de bromas que se pueden hacer al respecto. Y mucho menos que yo me reiría de ellas. A veces lo pienso y me medio arrepiento. Pero por otra parte. Es un gran dilema, pero no creo que nos riamos de la persona, sino de la situación. ¿O tal vez es sólo una excusa? Tal vez una vía de escape para todos, una forma de quitarnos la tensión acumulada. No lo sabremos nunca.
Se me va a pasar pronto esta semana, trabajando solo dos días. Y no quiero pensar en si la semana siguiente se me hará eterna. Espero que no, ya que he cambiado los conceptos y la forma de afrontar las cosas. No me lo puedo ni creer. Estoy casi orgullosa de mi.
Espero que a nadie le lleve el viento. Hasta la proxima ¡